“21 lecciones de reporterismo”

 Título: 21 lecciones de reporterismo

Autor(es): Martínez, Florencio; Bezunartea, Ofa; Hoyo, Mercedes del.

Lugar de edición: Bilbao, Universidad del País Vasco.

Año de edición: 1998

Editorial: Servicio Editorial.


La sociedad actual está inmersa en un cambio continuo. Si comparamos la situación actual con la de décadas atrás, encontraremos infinidad de cambios. Uno de los (cambios)pódese elidir a palabra e así evitamos unha repetición innecesaria  más significativos se encuentra enmarcado en el eje de la comunicación, donde se está produciendo una sobreabundancia de información constante. La sociedad actual desea conocer todo lo que ocurre a su alrededor. Para ello, dependen en gran medida de los medios de información: televisión, prensa escrita, radio… los denominados el cuarto poder como ves hai un problema de concordancia temporal que cómpre resolver. Pero, ¿llevan todos los medios de comunicación un seguimiento correcto de la actualidad? Y, lo que es más importante, ¿comunican todo lo que ocurre en el mundo de forma adecuada a la sociedad?

Mediante este manual, dividido en tres partes, se pretende formar a los futuros periodistas y, por qué no, también a los ya consagrados. El periodista puede recurrir en infinidad de ocasiones a este libro, donde se le ayudará a lo largo de todo el proceso de comunicación: desde que se produce un acontecimiento, ya goce de algún grado de relevancia o no, hasta que sale publicado al día siguiente en un periódico.

El periodismo actual se debe esforzar en presentar al lector una información veraz, esto es, información completa, actual, interesante y de alta calidad. La finalidad del informador es ayudar al lector a comprender la realidad que le rodea, pretendiendo que éste (desde a última revisión da gramática da RAE xa non é necesario poñer til gráfico nos pronomes demostrativos) forme su propio criterio, educándole, promoviendo el debate, el diálogo y la integración de todas las personas en la sociedad. El periodista, por tanto, debe redactar e informar al mismo tiempo, convirtiéndose en un intérprete de la realidad. Es imposible conocer y transmitir todo lo que ocurre en el mundo y, para ello, se deben (novo problema de concordancia temporal) seleccionar los acontecimientos más relevantes. El trabajo del informador no consiste en ensamblar las noticias como si de piezas de un puzzle se tratara, sino en conseguir una composición de la información coherente y fácilmente comprensible. ¿Cómo se consigue todo esto?

El presente manual decide centrar su atención en la información de los medios impresos, los periódicos. En dichos medios(,)sobra esta coma existen diferentes rangos de profesionales, cada uno con un trabajo asignado. Así, podemos encontrar desde el reportero, el suministrador, el que busca la noticia; hasta el director (¿queres dicir redactor?) jefe, el responsable de todas las publicaciones; pasando por otros cargos como el jefe de sección. Existen infinidad de periodistas en los cinco continentes, pero insuficientes para conocer todos los acontecimientos que suceden en el mundo. Para suministrar noticias, el periodista debe recurrir a las fuentes de información. El primer paso es encontrar las fuentes y el segundo aceptarlas como válidas. Existen diferentes tipos de fuentes, todas ellas recogidas en el presente manual. Para asegurarse un buen trabajo, un suministro constante de noticias, el periodista debe hacerse con una agenda, esto es, un buen número de fuentes con las que pueda contactar en cualquier momento. Es muy importante, por tanto, mantener una buena relación con dichos suministradores. Como todo buen periodista sabe, es muy importante contrastar todas las fuentes, validarlas. Por desgracia, y tanto por falta de tiempo como de profesionalidad, muy pocas veces se da este caso.

Una vez que el profesional tiene todos los datos sobre el acontecimiento, así como todos los elementos que precisa, debe redactar la noticia. ¿Qué es una noticia? Noticia es transmitir algo (algo informativo e con relevancia pública, claro está) que no se conocía de antemano al lector, algo novedoso. Sin embargo, como se hace constar en el manual, existen infinitud (Segundo o diccionario da RAE: infinitud: cualidad de infinito; infinidad: 1. cualidad de infinito; 2. Gran número y muchedumbre de cosas o personas; polo tanto, neste caso debes empregar infinidad) de definiciones para este término. Las noticias, sin embargo, tienen varias características comunes: intentan atraer la atención de la audiencia, pretenden ganar a la competencia, así como suscitar comentarios. A lo largo de todo el libro, se ayuda al informador a redactar una noticia, con sus correspondientes elementos: título, lead, cuerpo, despieces…, así como gráficos, fotografías y colores que llamen la atención. Además de ello, se recogen todos los lenguajes y diferentes tipos de géneros periodísticos. Como ejemplo puede citarse la clasificación de géneros periodísticos de Martínez Albertos: “información, reportaje, crónica y artículo o comentario”. Y no es menos importante conocer los valores noticiosos, los criterios que diferencian a una noticia de otra.

Es muy importante saber cubrir los diferentes tipos de acontecimientos. No es lo mismo cubrir una gran tragedia o catástrofe, que una conferencia, una rueda de prensa, una entrevista (unha entrevista non se “cubre”), un delito que se prolonga en el tiempo con sus correspondientes juicios o una necrología. Pero, sin duda alguna, lo más importante es el dominio de la lengua empleada. El lector no perdona y, un simple fallo ortográfico, puede descalificar el duro trabajo de un informador. Para ello, se deben conocer todas las reglas ortográficas actualizadas y, una vez concluido el trabajo de redacción, revisarlo una y otra vez. En la tercera y última parte de 21 lecciones de reporterismo, se repasan con precisión todas las normas: uso de los signos de puntuación, errores ortográficos comunes, errores en la construcción de las frases (queísmo, laísmo…), extranjerismos adquiridos y tipos de oraciones, entre otros.

Los periodistas son juzgados día a día. Mediante este viaje, donde se presentan varios códigos deontológicos, se pretende formar al estudiante para evitar los errores más comunes en la prensa. Hay que intentar ser objetivo y no caer en las provocaciones de los críticos con los medios de comunicación. Mark Twain expuso: “La opinión pública de este país –ese terrible poder– está formada y moldeada por una horda de papanatas ignorantes y engreídos que fracasaron en dedicarse a cavar zanjas o a fabricar zapatos y hacen un alto en el periodismo en su camino hacia el asilo”. En manos del periodista está demostrar lo contrario.

 

Noemi Valderrama Vázquez

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1 comentario

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Unha resposta a ““21 lecciones de reporterismo”

  1. Ademais de necesitar un bo titular (non vale roubar o título do libro), é unha mágoa que deixases coar algúns erros (de concordancia, por exemplo) que xamais deben aparecer nos textos que vaiamos publicar. Polo demais, o artigo está bastante ben formulado, aínda que boto en falta máis opinión propia. (+)
    x.a.

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