La casa verde

 

Título: La casa verde

Autor: Mario Vargas Llosa

Año de edición: 1965

Editorial: Argos Vergara

Esta obra está compuesta de varias historias entrelazadas, que corresponden a las vidas de los diferentes personajes: Bonifacia, Adrián Nieves, Lalita, Fushía, el viejo Aquilino, el sargento Lituma y don Anselmo.

La Casa Verde empieza cuando al convento de Santa María de Nieva llegan nuevas niñas que las monjas raptan de sus poblados para educarlas. Bonifacia,una ex alumna que está al cuidado de las chicas, las deja huir y las madres la expulsan del convento. Bonifacia al quedarse en la calle, se instala en la casa de Lalita y de Adrián Nieves, que arreglan su matrimonio con el sargento Lituma, un fiel amigo.

Lalita, vendida por su madre cuando era niña a Julio Reátegui para convertirse en su amante, acaba convirtiéndose en la mujer del japonés Fushía, un contrabandista de jebe y cuero. Vivían una época próspera, con toda una isla bajo su control y sus amigos huambisas, unos salvajes que le ayudaban a robar las mercancías. Pero Fushía se entrega a la vida de placer on las salvajes y además contrae una terrible enfermedad. Lalita cada vez más dolida, huye con Adrián Nieves y se convierte en su mujer. Pero a Nieves lo apresan cuando descubren su colaboración en los negocios turbios de Fushía, asique Lalita, vuelve a quedarse sola, esta vez en el convento de sirvienta, hasta comenzar otra relación con el Pesado.

Aquilino, es un viejo que comercia por el río en su barca, fiel amigo de Fushía. Le ayuda a realizar el contrabando y le lleva comida hasta la isla.

En la ciudad de Piura don Anselmo el arpista contruye La casa verde, un prostíbulo que es quemado por el padre García tras enterarse de un terrible secreto: Antonia, una muchacha ciega y muda que había raptado para convertirla en su mujer, había muerto en el parto de su hija.

El sargento Lituma ya casado con Bonifacia, regresa a Piura, su ciudad natal, una vez que termina su periodo de conscripción en el ejército. El sargento resulta ser uno de los inconquistables, un grupo de vividores, que esperan que las mujeres los mantengan. Así, Bonifacia se convierte en La selvática, una prostituta que trabaja para La chunga, hija de don Anselmo el arpista y para los cuatro inconquistables en La Casa Verde.

La novela finaliza revelando la enfermedad de Fushía, la lepra, y a Aquilino que lo lleva al leprosorio y con la muerte de don Anselmo en La Casa verde.

Esta novela es de difícil lectura, pues es un flujo continuo de flashback y flashfoward en el tiempo. En estos saltos se producen cambios de nombres de los mismos personajes, que se entrelazan una y otra vez, y sólo al final de la novela es cuando comprendemos el auténtico sentido de la obra y todas las historias que en ella se narran. Su técnica narrativa es compleja, pues en varias partes se narra en estilo indirecto, como si un narrador omnisciente se lo estuviera contando a una tercera persona, todo seguido, incluyendo pensamientos y diálogos seguidos de distintos personajes en el desarrollo de la acción. Veamos mejor un ejemplo:

Los guardias y el Sargento entran a una cabaña, las madres siguen en el claro, madrecitas, que se escondieran, Madre Patrocinio, rápido, Madre Angélica. Ellas se miran, cuchichean, dan brinquitos, entran a la cabaña de enfrente, y desde las matas que lo ocultan, el Rubio apunta con un dedo al río, ya bajaban mi Sargento, amarraban la canoa, ya subían mi Sargento y él calzonazos, que viniera y se escondiera, Rubio, que no se durmiera.[…]

En la novela, podemos observar como Vargas Llosa deja constancia de su actividad como periodista:

-Nosotros tenemos los periódicos -dijo José-.Ya verás primo. En ‘‘El tiempo“ te insultaron mucho, te llamaban maleante, pero en “Ecos y Noticias“ y en “ La Industria“ siquiera te reconocían como valiente.

También encontramos una riqueza léxica increíble, propia del Perú con palabras como cunchos, sonsa, quepí, etc. , que hacen referencia a los elementos de la amazonia, dotando a la novela de un realismo tal que parece que el lector se encuentra allí mismo, entre el follaje.Por todo esto, La casa verde recibió en 1966 el Premio de la Crítica y, en 1967, el Premio Internacional de Literatura Rómulo Gallegos a la mejor novela en lengua española.

La casa verde ocurre en dos lugares muy alejados entre sí, Piura, en el desierto del litoral peruano, y Santa María de Nieva, una factoría y misión religiosa perdida en el corazón de la Amazonia. En este comentario, Vargas Llosa  explica el por qué de esta historia, sus influencias y técnicas narrativas:

Me llevaron a inventar esta historia los recuerdos de una choza prostibularia, pintada de verde, que coloreaba el arenal de Piura el año 1946, y la deslumbrante Amazonía de aventureros, soldados, aguarunas, huambisas y shapras, misioneros y traficantes de caucho y pieles que conocí en 1958, en un viaje de unas semanas por el Alto Marañón. Pero, probablemente, la deuda mayor que contraje al escribirla fue con William Faulkner, en cuyos libros descubrí las hechicerías de la forma en la ficción, la sinfonía de puntos de vista, ambigüedades, matices, tonalidades y perspectivas de que una astuta construcción y un estilo cuidado podían dotar a una historia. Escribí esta novela en París, entre 1962 y 1965, sufriendo y gozando como un lunático, en un hotelito del Barrio Latino -el Hotel Wetter- y en una buhardilla de la rue de Tournon, que colindaba con el piso donde había vivido el gran Gérard Philipe[…]

Sara Alonso Moreda

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