Un día más con vida


Autor: Ryszard Kapuscinski

Título: Un día más con vida

Lugar de edición: Barcelona

Año de edición: 2003

Editorial: Anagrama

Angola, segunda mitad del siglo XX. Últimos vestigios del colonialismo portugués. Kapuscinski se sumerge durante tres meses en la vida de un país envuelto en guerra, desolación, muerte y miseria. Las inquietudes y los testimonios están recogidos en “Un día más con vida”, considerada ya la mejor obra del periodista polaco.

Es imposible hablar de periodistas destacados y no citar a Kapuscinski. Allá donde hubo un conflicto en cualquier lugar del mundo, el reportero llegaba para contar la verdad tal y como la veía. Muchos son los países que visitó en Asia, Europa y América. Y muchas las guerras, los golpes de Estado y las revoluciones que relató. El libro “Un día más con vida” recoge las impresiones y los detalles del conflicto armado angoleño de 1975.

Citemos algunos antecedentes importantes para comprender mejor la historia de uno de los países más atrasados de África. Angola se convierte en una colonia portuguesa en 1575 dando lugar a una tierra de esclavitud y delincuentes. A mediados del siglo XX surgen diferentes movimientos que tienen como objetivo liberar al país de la represión portuguesa. Surge así el “Movimiento Popular para la Liberación de Angola” (MPLA); el Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA) así como la “Unión Nacional para la Independencia Total de Angola” (UNITA). Kapuscinski tiene un gran contacto con algunos de sus inspiradores durante su corta estancia en el país.

El reportero llega a Luanda, la capital, en agosto de 1975 para cubrir la última parte de la guerra civil. En este período la tensión crece por momentos entre el MPLA, FNLA y UNITA, que estaban apoyados económicamente por fuerzas extranjeras. Kapuscinski se instala en un hotel de la capital desde donde asiste al “éxodo blanco”. “La ciudad moría como muere un oasis cuyos pozos se han secado: se quedaba desierta por momentos, se sumía en un estado de parálisis, caía en el olvido. Todo el mundo tenía prisa, todo el mundo se marchaba. No había nadie que no quisiera coger el primer vuelo a Europa o a América, donde fuese”, describe el periodista.

Y de este modo, poco a poco, abandona el país la mayoría de la población así como corresponsales extranjeros y enviados especiales. Solo quedan pocos, los más valientes, los que quieren narrar la verdad de los hechos. Allí permanece Kapuscinski, dispuesto a informar cada noche al diario para el que trabaja en Varsovia.

Kapuscinski abandona Luanda y se adentra en la Angola profunda acompañando a jóvenes soldados en su andadura. Comenta el  miedo a posibles emboscadas durante su recorrido hacia el sur del país: “ahora se produce el momento más dramático del encuentro: el escrutinio mutuo. Para comprender el sentido de esta escena tenemos que recordar que los ejércitos visten de la misma manea. Por eso no sabemos quiénes son los hombres que han salido al encuentro desde su escondrijo ni qué harán con nosotros. Ellos tampoco saben nada de los que somos”. Siempre existe el riesgo de encontrarte al enemigo cara a cara. Una encrucijada, un puesto de control y todo puede estar perdido. Los soldados pueden ser hombre de Agostinho Neto, del MPLA, y no tener problemas; o bien, de Holden Roberto, del FNLA, o de Jonas Savimbi, inspirador de UNITA. Cara o cruz, la suerte está echada.

Se adentra en las milicias como uno más, se arriesga, combate, lucha en una guerra en la que él también es partícipe. “Esta selva de maleza ahora pertenece al enemigo, que se agazapa aquí por todas partes. A donde nos dirigimos no ha llegado ninguno de nuestros convoyes. Todos los vehículos han caído en emboscadas. Y ahora somos nosotros quienes intentamos alcanzar el destino”.

Numerosos son los lugares donde viaja: Benguela, Pereira de d’Eça, Lubango, Namibe… Mueve ficha en cada paso, camina con cautela y con la responsabilidad de estar informando de primera mano de un evento de tal magnitud. “Ésta es una guerra de emboscadas. En cada camino, a cada paso, puede formarse un frente. Es tan posible recorrer este país de punta a punta y salir indemne como lo es morir abatido por una bala al dar un paso. Todo depende de la suerte y la casualidad”, asegura el reportero.

Descripciones con todo lujo de detalle que hacen posible posicionarse en el lugar y la hora donde sucedieron, conversaciones y pensamientos… el libro retrata todas las peripecias durante tres meses, hasta que el 11 de noviembre de 1975, promovido por la Revolución de los Claveles en Portugal, finaliza la guerra civil entre los grupos armados y se determina la concesión de independencia a Angola. Kapuscinski decide volver a Varsovia cuando cree que lo peor ha pasado, aunque la guerra se prolongó hasta el 2002 con la muerte de Jonas Savimbi, líder de UNITA.

En definitiva, en Un día más con vida el reportero se adentra en el África profunda y  describe con absoluta maestría el día a día de un continente desconocido en una obra personal, realista y literaria como solo un grande del periodismo lo puede hacer.

Andrea García Mansilla

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