LA IMPORTANCIA DEL RIGOR INFORMATIVO


TÍTULO: REDACCIÓN Y LOCUCIÓN DE LA INFORMACIÓN AUDIOVISUAL

AUTOR: JOSÉ LARRAÑAGA ZUBIZARRETA

EDITORIAL: SERVICIO EDITORIAL DE LA UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

AÑO DE EDICIÓN: 2006

LUGAR DE EDICIÓN: PAÍS VASCO

En los medios de comunicación, los rumores cumplen los ciclos vitales como cualquier ser vivo. En los cuerpos de noticias, los redactores suelen mezclar insistentemente hechos y suposiciones. Esta dicotomía, nos permite interpretar lo que estamos leyendo y en función del contenido percibido, adoptaremos una postura más amable en caso de enfatizar con los datos expuestos, o por el contrario, procederemos a valorar lo escrito a raíz de una objeción. “Seguridad nacional”, “daño y amenaza para la seguridad del Estado” o “secreto de sumario”, son comúnmente las tres categorías que se le atribuyen a la información clasificada. Como ejemplo ilustrativo de un rumor emanado desde el espectro radiofónico, tenemos el caso del reportero Orson Welles, que ocasionó pánico e histeria a través de la radio, partiendo de unos datos erróneos. Como la radio carece de soporte visual y ofrece una comunicación abierta que el propio oyente cierra y completa, Wells desenfundó el rumor y movilizó a la población rápidamente.

Por otra banda, en el ámbito televisivo, la puja por la audiencia se dispara hacia límites insospechados. En un intento por adelantar a sus contrincantes, las emisoras tratan seguidamente de anticiparse a la competencia ofreciendo las exclusivas más inusitadas. En ocasiones, los límites no existen. Prueba de ello, tenemos numerosos ejemplos televisados de cómo la audiencia y la retribución económica procedente de la publicidad, se convierte en el títere o simple cebo del medio de comunicación más manipulable y seguido. Ocasionalmente, las cadenas, con el único objetivo de divulgar la información antes de su opositor, no contrasta lo suficientemente la información y la manifiesta tan pronto les llega a la redacción. Aunque la práctica resulte poco profesional, su principal consecuencia es el descrédito temporal de los espectadores hacia esa cadena. Pese a ello, luego del breve temporal, las aguas vuelven a su cauce y la filtración equívoca se olvida; otro ejemplo clarificador de latente fugacidad en los medios.

Desde mi óptica, el medio que proporciona una comunicación más abierta es la radio. No es extraño percibir a alguien escuchando las noticias del mediodía y estar realizando una actividad paralela. Los oyentes le prestamos la atención justa a las noticias para que el entendimiento resulte mínimamente fluido. De esta forma, el proceso de comunicación es más abierto que en la tv y en la prensa, haciendo que cada oyente opte por completar los datos percibidos con detalles propios.

Pese a ello, el podio de medio de comunicación de masas más influenciable lo sigue ostentando la televisión. Cualquier medio hace uso de estereotipos con el propósito de hacer creíble una noticia. Estos clichés suelen aportar informaciones no confirmadas en su totalidad. Este ejemplo nos sirve para  declarar que, a través de una cuidada dialéctica y una estética aparentemente profesional, algunos medios se jactan de sus investigaciones, ofreciendo a los lectores y oyentes unos hechos que en realidad, no son más que suposiciones y solapadas filtraciones no contrastadas.

La prensa es el medio de comunicación de masas que manipula la información con mayor facilidad. Cada tipo de prensa tiene sus propios rumores. La prensa sensacionalista suele adoptar la misma postura que de costumbre: contribuye al nacimiento de rumores, informando sobre sucesos importantes y ambiguos a partes iguales. Propicia los rumores a través de un relato turbio, dejando huecos que los propios lectores rellenan para darle sentido; toda una coherencia subjetiva dependiendo del grado de simpatía que el lector sienta hacia las personas implicadas. La prensa ofrece rumores de falsa alarma. Su  método habitual consiste en salvaguardar la responsabilidad del redactor, aún sabiendo que la información publicada en el rotativo es mera especulación. Sin embargo, en la extinción del rumor, la prensa suele publicar notas aclaratorias de instituciones públicas o privadas -además de particulares- para cortar de raíz aquellos murmullos que les afecten negativamente a su imagen social.

Para lograr el rigor informativo no basta con hacer difusión de las declaraciones de un personaje. La función periodística debe profundizar en el contexto, abordando las posibles causas y consecuencias de los hechos formulados sin precipitarse al vacío de la presunción. En este sentido, la redacción y locución periodística responsable, se convierte en el principal sostén del realismo comunicativo.

 

NÉSTOR AMORÍN

 

 

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