“El que se está contemplando en el espejo, ya no soy yo”

Título: El periodista indeseable

Autor: Günter Wallraff

Ano de edición: 1987

Editorial: Anagrama.

 

El periodismo gonzo es un estilo de reporteo que plantea un acercamiento directo a la noticia, incluso, hasta el punto de influir en ella. Cuando hablamos de esta definición estamos hablando del periodista y escritor estadounidense Hunter S. Thompson, y en este caso más cercano de Günter Wallraff.

La verdad es que no hay mejor forma de definir la labor y la personalidad del propio Wallrraff que a través del título escogido: “ El que se está contemplando en el espejo, ya no soy yo”, estamos hablando de un hombre que ha pasado de ser un turco, que desenmascara la fobia a los inmigrantes y sus denigrantes condiciones de vida, a un alto cargo responsable de la seguridad de las empresas, donde descubre como muchas empresas estaban llevando a cabo un plan secreto de seguridad armada contra las manifestaciones de sus trabajadores; pasando por un publicista,  conocedor de las ciencias económicas que destapó los mayores escándalos contra la ética y la profesionalidad, de un periódico de tirada y lectura nacional como es Bild. Por no mencionar que desenmascaró el golpe de estado que Spínola quería llevar a cabo en Portugal. Evidentemente después de todo esto el propio Walrraff acaba teniendo dudas de  si es él quien controla el “juego” o es el propio “juego” quien lo domina a él.

En este libro se  hace un recorrido por cada una de  las camaleónicas facetas de Wallraff, seguidos de sus consecuentes resultados, tanto descubrimiento sociales, como consecuencias personales. No debemos de olvidar que este “anciano de gafas negras”, como lo llegaron a llamar  ha sido denunciado en numerosísimas ocasiones, y  además fue condenado a  pagar elevadas multas tanto por sus suplantaciones de identidad como por sus escuchas. Por suerte siempre se ha ido librando de las condenas prolongadas de cárcel con mayor o menor facilidad.

A través de estos reportajes y de una persona que  se juega tanto, podemos conocer la realidad auténtica con ausencia de cortapisas ideológicas, marcadas por los medios de comunicación, o de las trabas de  la  propicia la publicidad. Gracias a esta labor podemos adquirir una conciencia más real de lo que es la justicia alemana. Esa justicia que dejó libres a decenas   y centenares de altos mandos de las S.S,  algunos de ellos acusados  crímenes contra la humanidad, cumpliendo solo unos  meses o una condena ridícula. Gracias a este libro sabemos que detrás del auge  y de la  floreciente Alemania  industrial se encuentra la verdadera historia, donde se refleja  que  fue levantada a base del  sudor, sangre y sacrifico de millones de obreros tratados como meros medios materiales para hacer funcionar la fábrica de dinero de los altos empresarios. El peor papel en este caso lo llevan los emigrantes, que son concebidos de la siguiente forma por Zöllner, director general de la Agencia Federal del Empleo en el curso de la 29ª Asamblea General:

“…Tratamos con unos bárbaros sin cultura, que deben “orientarse en nuestro medio social y cultural –  el cual les es extraño-, lo que no podrá realizarse sin  crueles  experiencias, incluso  los peores trabajos son demasiado buenos  para ellos.”

A través de las investigaciones de Wallrraff llegamos a saber que estos obreros son personas que cobraban un salario ínfimo en comparación con sus compatriotas los alemanes.  Además por tres días de enfermedad podían quedarse s sin trabajo, por no mencionar donde viven, barracones aislados de la sociedad  donde en algunos casos para 700  personas tienen 56 letrinas, y tienen que sobrevivir en condiciones totalmente insalubres. El propio Wallrraff sufrió en sus carnes las consecuencias del trabajo a destajo, el mismo se vio forzado a  no   abandonar su puesto a pesar de  tener una herida por la cual no cesaba de brotar sangre, todo ello por  obtener  un  plus en su salario que jamás se llegó  a materializar.

Otra vivencia que me llamó mucho la atención y que aparece en este libro es la infiltración de Wallrraff en Bild,  donde se desenmascara la ínfima  profesionalidad de este medio de comunicación  que se deja llevar por el morbo, llegando incluso dar como noticia la muerte de una persona que estaba viva, o a exagerar de una forma inaudita sus titulares para incrementar sus beneficios. Este caso fue el acontecido en un acuario donde el encargado de seguridad tras la insistencia de Walrraff por buscar un hecho morboso, le cuenta que hace ocho años el director del acuario fue mordido en un dedo por una piraña cuando la cambiaba de estanque. Walrraff mencionó este hecho en la parte final de su artículo de forma anecdótica  mientas que tras el retoque de la dirección el artículo apareció con este título:

“Unas pirañas arranca parcialmente la mano del director del museo. Los médicos la cosen”

Pienso que tras este hecho no hay mucho más que contar de la gran labor de Wallrraff, con  tantos problemas judiciales a sus espaldas. Como   conclusión a este libro solo puedo decir que para mí, es  la mayor  labor periodística que se puede hacer,  a través de la cual  podemos conocer la realidad y la verdad que más nos afecta, sin cortapisas.

Lucía Álvarez Gromaz

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