“Los años difíciles” de Carlos Elordi

Editor: Carlos Elordi

Título: Los años difíciles

Edición: Octubre 2002, Madrid

Editorial: Santillana

El programa radiofónico Hoy por Hoy, con Iñaqui Gabilondo al frente, se propuso despertar algunos de los tantos recuerdos de la Guerra Civil española que permanecen aletargados entre la población. La respuesta de los oyentes fue increíble. Hasta los estudios de la Cadena Ser llegaron cartas escritas durante aquellos años por los protagonistas anónimos del conflicto y otros relatos escritos por los oyentes, construidos con sus propios recuerdos. Los textos escritos por personas a las que la guerra les quitó la vida, o que ya no se encuentran entre nosotros por razones de edad, fueron enviados por sus familiares directos. Sacar a la luz este tipo de testimonios se convierte en antídoto contra el olvido y en fuente de realismo para reforzar la borrosa visión del pasado de los que no vivimos ese episodio grabado a fuego en la historia de España. Al leer cada uno de los testimonios, al conocer cada una de las historias no solo crece de manera importante la concienciación sobre lo sucedido, si no que caes en la cuenta de que todo eso (aunque parezca increíble) sucedió aquí hace no tantos años. Los protagonistas podrían ser nuestros propios abuelos o cualquier conocido con más de 60 años. Y aunque no sean suyos los relatos atrapados en este libro, cada anciano encierra su propia historia que es seguro digna de ser escuchada.

Con esta última idea en mente decidí preguntar a mi abuela paterna. La primera reacción fue una negativa: “No quiero remover todo aquello. No quiero que nadie más sufra.” Los ojos se le empañaron inevitablemente y fui consciente de que todo aquel dolor del que habla el libro es real, se encuentra todavía entre nuestra población. Finjo aceptar su respuesta y voy encaminando la conversación hacia algunos de los temas tratados en el libro que me habían llamado especialmente la atención. “¡Ay, hija!… Aquello era ¡sálvese quien pueda! La gente en general estaba deshumanizada. La guerra y la miseria hacía que se volvieran más crueles y egoístas.” Mi abuela nació en el año 1932. Cuando estalló la guerra era solo una niña y vivía en un pequeño pueblo de montaña, pero esos años y el periodo de postguerra permanecen intactos en su memoria. “También había gente buena, claro. Mamá tuvo que bajar a Barbastro y ponerse a servir en una casa. A papá lo mataron en el 39. Una pareja de ‘abueletes’ a los que quería con locura querían quedarse conmigo, pero eran ya mayores y tal y como estaban las cosas… Mamá prefirió dejarme con unos de mis tíos. Ellos también eran muy buenos. Pero mi prima… Se moría de celos y me maltrataba siempre que podía. Yo me callaba. No quería montar conflicto en aquella que no era mi casa. Solo lloré una vez. Estaba  limpiando el polvo con una camisa vieja y ella me golpeó con algo en el ojo. No veía nada y el ‘golpetazo’ fue tremendo. Su padre le dio una ‘paliza’… Pero su comportamiento no cambió en nada.”

Recalca de nuevo su negativa de qué no quiere hablar al respecto. Pero escucha en silencio lo que yo le cuento, trozos de las historias personales que aparecen en “Los años difíciles”. Le hablo de los aspectos de la sociedad que se retratan en sus páginas, de las situaciones familiares de sus protagonistas, del hambre,… Y le hablo también de la cara más humana de los relatos, del amor que desprenden algunas cartas de despedida escrita por condenados a muerte, del único temor de una madre que va a ser asesinada: que sus hijos no salgan a delante. Y hablando de relaciones entre padres e hijos no puede retener otro de sus recuerdos infantiles: “Una vez mamá me envió unos zapatos de charol. A mí me parecieron preciosos, ¡tan nuevos! Me los puse al momento. Como todos los días, me mandaron al monte a cuidar los corderos y recuerdo que la noche anterior había llovido muchísimo. Había un fango tremendo y me quedé atrapada en un barrizal. Mi tío me encontró hundida hasta las rodillas y tuvieron que sacarme entre dos hombres. Los zapatos quedaron allí enterrados.”

 

Cada historia recogida en este libro resulta sorprendente vista desde nuestros días. El hambre, la miseria, las duras condiciones de vida, el temor a ser asesinado y ver morir a los tuyos,… Pero también la capacidad de lucha y sacrificio de sus protagonistas, el amor que desprenden esos textos escritos por mujeres, hombres y niños de toda la geografía española.

Este es solo un ejemplo, un pedazo de un poema escrito por un soldado republicano:

“[…] Por favor; tú, compañero

Escribe a mi pobre madre.

No les digas que me muero,

Dile que abrace a mi padre

Que por mí no pase penas

Que yo lucho con la razón

En esta maldita guerra

Que invade nuestra nación. […]”

“Los años difíciles” no pretende reabrir heridas, solo recopilar recuerdos y testimonios que merecen ser escuchados. Porque hay mucha gente entre nosotros que necesita contar su historia. Sin ninguna turbia intención. Solo para desahogarse en la medida de lo posible, aunque ese desahogo no les libre de tener que arrastrar consigo esos duros recuerdos.

Isabel Fredes

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