Aguafuertes españoles

ImageAutor: ARLT, Roberto

Título: Aguafuertes españoles

Lugar de edición: Madrid

Año de edición: 1993

Editorial: La Página Ediciones

 

Aguafuertes Españoles da nombre a la agrupación de una serie de breves textos periodísticos escritos por Roberto Arlt para el periódico bonaerense El Mundo. Éstos tratan sobre asuntos de la vida diaria que el autor ve, en concreto en este caso, durante su estancia en España entre 1935 y 1936; es por esto que él mismo se refería a los escritos como “informaciones”, “recuerdos” o “viñetas”.

La recopilación está divida en los apartados Cádiz, Marruecos y Granada, haciendo referencia al lugar dónde Arlt presencia los hechos. Los destinatarios de sus palabras son tanto argentinos como españoles, pero especialmente los primeros.

Su manera ágil de escribir, con frases cortas, vocabulario culto y sin embargo ameno y variedad de tonos y formas engancha al lector de Aguafuertes españoles sin dificultad. Realmente consigue que veamos a través de sus ojos. De este modo, nos traslada a la Semana Santa de Sevilla mediante descripciones detalladas, vivas y coloristas del ambiente, las calles y la gente que participa o que simplemente asiste como espectador a esta gran fiesta.  

Pero también consigue mostrarnos la realidad gaditana más allá de la imagen preconcebida que se tiene de ella por influencia de la pintura, la música o lo escrito. En lugar de mantones y patios andaluces se cruza con el rostro de trabajadores  ataviados con trajes azules. Destaca también la alegría de los habitantes de Cádiz, y nos acerca más si cabe a sus calles añadiendo expresiones dialectales. Roberto Arlt nos presenta las ciudades por las que deambula tal y como son, o mejor dicho, tal y como él las ve desde el prisma de extranjero curioso y observador.

De Granada destaca la falsedad de las gitanas del Sacramonte que solo quieren atraer a los turistas. Nos relata como intentan embaucarlo a él mismo con sus disfraces y ofreciendo bailes. También se regocija de la decepción que causa la Alhambra en la mayoría de los turistas, alegando que, a pesar de estar considerada una de las grandes obras del arte musulmán en España, a las gentes de este país no les emociona ya que “nosotros hemos evolucionado y ese arte no responde a nuestra sensibilidad”. Compara las catedrales creadas por los cristianos con piedra y esfuerzo respondiendo a la necesidad de un lugar de culto con la banalidad de la búsqueda de la simple belleza de los musulmanes.

 

Durante el año que residió en España hizo varias escapadas breves a Marruecos que también quedan recogidas en su obra. En este país se empapa de la cultura árabe como demuestra con textos como El narrador de cuentos, en el que relata como se sienta a escuchar cuentos sobre Yeha que mezclan humor, astucia e inocencia. Pero también hace una crítica social de las penosas condiciones de los niños y las mujeres en este país. En el escrito titulado El trabajo de los niños y las mujeres explica, entre otras cuestiones, como los primeros trabajan 12 horas diarias desde los 6 años cobrando una miseria y llegando a contraer enfermedades mortales. Critica también la vida campesina, para la que las mujeres trabajan como esclavas ganando muy poco dinero, parece querer abrirle los ojos a los que viven engañados pensando que la vida campesina es como se relata en la literatura o se muestra en el cine y llega a escribir “y de pronto pienso que la noche que una campesina alumbra y de su vientre nace una hija, esa noche la mujer debe llorar de amargura por haber dado al mundo una bestia más”.

En Noviazgo moro en Marruecos en el año 1935, vuelve a tratar el tema de la mujer, en esta ocasión critica la total y absoluta falta de libertad a la que se ven sometidas. “Tal es la vida del mujer musulmana, es una prisionera “. Mediante el ejemplo de una boda, por supuesto negociada sin contar con la opinión de la joven, explica como pasa de una prisión doméstica a otra, viviendo encerrada en casa de sus padres desde los 10 años para después casarse y vivir de nuevo enclaustrada con sus criadas en la casa de su marido.

En El mercader oriental y Las mil y una noches pretende explicar por qué considera estas historias un reflejo de la vida del comerciante oriental. Compara aquí la tendencia de los literatos de occidente a la hora de escribir con la de los de oriente afirmando  “[…] descubrimos precisamente que lo que caracteriza la imaginación oriental es su falta de horizonte y de imaginación. Y es lógico.”. Considera la vida del mercader fácil y cómoda dado que espera sentado en su tienda a que pasen los comerciantes y esto se refleja en el recurso a la magia en las obras literarias en lugar de las peleas y astucias que caracterizan a algunas obras occidentales. Por otra parte, considera que el estado actual del comercio en Oriente es muy similar a cómo lo era en Europa durante la Edad Media.

 

En resumen, mediante estos textos que a veces parecen un diario personal, Arlt acerca a los lectores argentinos y españoles la realidad social y económica de la España y Marruecos de los años 1935 y 1936. 

 

 

Claudia Ramos

Advertisements

Deixar un comentario

Arquivado en Uncategorized

Deixar unha resposta

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s