La suerte no siempre implica cosas buenas

ImageAutor: John Steinbeck

Título: La perla

Lugar de edición: Barcelona

Año de edición: 1998

Editorial: VICENS-VIVES

 

 

John Ernst Steinbeck fue un escritor estadounidense ganador del Premio Nobel de Literatura. En 1947 publicó La perla, una novela corta pero cargada de emociones, que incluso tuvo su adaptación al cine.

 

Kino y Juana se encontraban en su pequeña choza como otro día cualquiera. En la cuna estaba su pequeño hijo Coyotito. Kino y Juana admiraban a su bebé cuando saltaron todas las alarmas. Un escorpión merodeaba la cuna del pequeño. Kino se levantó rápidamente para intentar atraparlo, y en el momento que lo iba a hacer, el escorpión se cayó dentro de la cuna de Coyotito, sacando su aguijón para picarle en el brazo. En ese instante Kino se volvió loco. Cogió al escorpión y comenzó a pisotearlo con todas su fuerzas. Juana cogió en brazos a su hijo, pero ya era tarde. El peligro de muerte estaba presente.

Todas las chozas de alrededor conocieron al instante la noticia. En una de ellas vivía el hermano de Kino, Juan Tomás y su mujer Apolonia. La forma de actuar estaba clara. Había que llevar a Coyotito al médico lo más rápido posible, y así fue. Todo el poblado acompañó a la familia hasta la casa del médico, incluso por el camino de les fue uniendo más gente como los vagabundos, conocedores de todas las historias de la ciudad. Un hombre les recibió en la casa del médico. Kino expuso lo que había pasado y el hombre les pidió que esperaran un momento.

El médico era una persona atareada que exigía pago por consulta y requirió lo mismo en esta ocasión. El problema era que Kino y Juana eran pobres, y no tenían nada que dar. Se fueron resignados de vuelta a casa pensando en alguna forma de obtener dinero.

Kino pensó que la única forma sería pescar ostras, con la suerte de encontrar perlas dentro de las mismas, perlas que pudiera canjear por dinero. Se puso manos a la obra y tras una larga pesca encontró lo que buscaba. Le pareció ver un destello dentro de una ostra, y cuando la atuvo en su mano y la abrió, su cara se llenó de felicidad. La había encontrado, allí estaba, era la perla del mundo. Una perla enorme y preciosa, que no se parecía a ninguna otra. Juana estaba a su lado y en cuanto la vio, abrazó a su marido.

Pronto la noticia fue conocida por todo el pueblo. Kino ya pensaba en lo que haría con la perla. La vendería y se haría rico. Se compraría un rifle y su hijo Coyotito podría tener estudios. Todo iba sobre ruedas, además, la herida de Coyotito causada por el escorpión, había desaparecido.

La noticia también llegó a oídos del médico. Se interesó y fue hasta casa de Kino y Juana. Allí les explicó que aunque la herida de su hijo hubiera sanado, era probable que el veneno estuviera en su cuerpo, lo que le provocaría la muerte. El médico dio varias medicinas al bebé. Éste empezó a sentirse mal, entonces el médico volvió a actuar salvándole la vida a Coyotito. Kino le dio las gracias, y le dijo que le pagaría en cuanto vendiera la perla al día siguiente.

Kino casi no podía conciliar el sueño, cuando de repente escuchó unos ruidos en el salón. Se levantó y vio a alguien intentando robar la perla. Le golpeó pero recibió un golpe que lo dejó en el suelo. Juana acudió a socorrerlo. Al menos, a pesar de lo ocurrido, la perla seguía en su poder.

Al día siguiente Kino fue a vender la perla. Se acercó a un comprador. Éste observó la perla y le dijo que le daría por ella unos diez mil, no más. Kino rechazó la propuesta puesto que aquello era una estafa para un perla de tanto valor. El comprador, en cambio,  aseguró que era una perla deforme con un color extraño. Tras esta respuesta Kino decidió que lo más sensato era ir a la capital para conseguir un comprador mejor. Partirían a la mañana siguiente. Juana no estaba de acuerdo con eso y pensaba que la perla les traería problemas, por lo que por la mañana cogió y se dirigió a la playa, con el objetivo de devolverla al mar. Kino se levantó y corrió tras ella. Después de un forcejeo en la playa consiguió la perla y volvió hacia su casa. Pero en el camino un hombre le asaltó. Kino le clavó su cuchillo en un acto defensa y se tiró al suelo debido a los golpes recibidos. Juana lo encontró y volvieron a casa tras esconder el cuerpo del hombre muerto. La sorpresa al llegar al poblado fue que su casa estaba ardiendo, y su canoa destrozada. La decisión de ir a la capital era ya primordial, y lo deberían de hacer a pie.

Comenzaron el viaje por la noche, pero pronto se dieron cuenta que de que eran seguidos por merodeadores. Fueron a través de la montaña para intentar perderlos de vista, pero no lo consiguieron. Decidieron pasar la noche en una cueva. Desde ella se veía a los merodeadores, uno montaba guardia sosteniendo un rifle. Kino decidió actuar. Antes de que saliera la luna Kino descendió por la montaña hasta el lugar donde se encontraban sus perseguidores. De repente Coyotito rompió a llorar, y fue oído por los hombres. Uno lanzó un tiro hacia la cueva y en ese momento Kino actuó robándole el rifle al primero tras golpearlo, y matando a los otros dos con el rifle.

Todo parecía haber salido bien, pero el tiro que lanzó el merodeador hacia la cueva, le dio en la cabeza a Coyotito, que ahora estaba muerto. Ya todo estaba perdido, la perla no servía para nada. Kino y Juana regresaron a su casa.

Allí Kino devolvió la perla al mar. Los sueños e ilusiones que la perla le habría proporcionado nunca se consiguieron, estos se tornaron en una pesadilla.

 

La conclusión es que la perla estaba maldita. Este relato evidencia cosas que pasan en la vida real. En ocasiones, la riqueza, la fama o el poder pueden convertirse en algo muy peligroso. Algo que puede llevar a la tragedia.

 

 Diego Mariño

 

Advertisements

Deixar un comentario

Arquivado en Uncategorized

Deixar unha resposta

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s