“Tan solo nuestra voluntad determina de qué lado queremos inclinar la balanza de nuestros actos”

ImageAutor: Norman Mailer

Título: El castillo en el bosque

Editorial: ANAGRAMA

Año de edición: 2007

Lugar de edición: Barcelona

Normalmente siempre solemos fijarnos en las etapas de auge y apogeo de los grandes villanos que ha habido en la historia de la humanidad. Sin embargo, no nos preguntamos cómo han sido sus infancias o sus adolescencias, ¿acaso ellos no fueron niños como los demás?

 

¿Cuál es la semilla que sembró todo su odio? ¿Por qué hicieron tales atrocidades? Norman Mailer nos desvela en este ensayo como fue la niñez de uno de los tiranos más importantes de la historia, Adolf Hitler.

El libro está narrado de manera que el lector está en constante tensión, sintiéndose incómodo en todo momento. Además, para más inri, el narrador del libro, Dieter, es un emisario de Satanás, el cual manda a Dieter la labor de seguir los primeros pasos de la vida de Hitler.

 

La vida de “Adi” es complicada desde el principio. Hitler es resultado de un doble incesto. Sus padres ya provenían de uno y más tarde su padre Alois se casaría con su prima Klara, madre de Hitler. De este tipo de niños se pueden esperar algunas disfunciones, pero en otros casos, se cuenta que están llamados a realizar grandes logros. Desde muy pequeño, el joven Adolf se vio rechazado por su padre, una persona muy autoritaria y severa, por lo que siempre se refugió en su madre. Todo iba bien hasta que la familia tuvo otro hijo, Edmund. Adolf se vio desplazado del lugar de privilegio que conservaba con su madre, y además vio como Edmund sí era aceptado por su padre, no como le ocurrió a él. Aquí empiezan a nacer en Hitler una serie de sentimientos. Una desesperada necesidad de cariño que lleva consigo una gran cantidad de celos, así como un rechazo a todo lo que esté relacionado con la deslealtad. Sin embargo, no hay ningún hecho extraordinario en la infancia de Hitler que justifique su posterior comportamiento. Tan solo pequeños momentos, sueños, hechos que él va acumulando, pero que no tienen por qué ser determinantes.

 

Dieter se revela durante el libro, explicando que él es el culpable de que Hitler se convirtiera en lo que se convirtió. Dice ser su guía aunque llega a un punto en que incluso llega a plantearse la posibilidad de cambiar su bando por el del bien, al verse amenazado por el “Maestro” Hitler, llegándolo a comparar incluso con un demonio de alto rango.

 

Mailer centra un especial interés en esta obra en el gusto por la apicultura que tenía el padre de Adolf, Alois. Presentando cada detalle de esta técnica, algo que llama la atención y que puede llegar a resultar muy denso a la hora de leer el libro.

 

Se presenta la vida de una familia austríaca normal. Sin mayores rarezas que las que pudiera tener otra familia de la época. Además Adolf es dibujado como un demonio, pero como un demonio humano.

 

Si alguien quiere seguir un camino u otro, eso es elección de cada uno. No hace falta que haya nada detrás para justificar un futuro. 

 

Diego Mariño 

 

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